
01.05.07
Que se quiebre el minutero en mi muñeca. En ese momento, ya. Entre esas cuatro paredes. Así nunca importo el no hacer nada, el dejarte llevar y fluir siendo un liquido mas de los que me rodeaban allí. Y sin necesidad de saber si llovía o no, ignorando la pantalla del televisor, cerrando los ojos y dejándose llevar...genial. Las alas habían sido cosidas por unos instantes y no quería ahora desprenderme de ellas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario